|


|
VERDADES AMARGAS
Yo no quiero mirar lo que he mirado a travéz del cristal de la experiencia, el
mundo es un mercado en que se compra amor, voluntad y conciencia.
Amigos...
es
mentira... no hay amigos, la verdadera amistad es ilusión, ella cambia, se aleja
y desaparece, con los giros que da la situación.
Amigos complacientes sólo
tienen los que disfutan de ventura y calma, pero aquellos que abate el infortunio, sólo
llevan tristezas en el alma.
En éste laberinto de la vida, donde tanto domina
la maldad, todo tiene su precio estipulado, amores, parentesco, y amistad.
El
que nada atesora, nada vale, en toda reunión pasa por necio; y por nobles que
sus hechos sean, lo que alcanza es la burla y el desprecio.
Lo que brille
nomás tiene cabida, aunque brille por oro lo que es cobre, lo que no perdonamos
en la vida es el cruel delito de haber nacido pobre.
La estupidez, el vicio
y hasta el crimen pueden tener su puesto señalado, las llagas del defecto no
se miran si las cubre un diamante bien tallado.
La sociedad que adora su
deshonra, persigue con sáña al criminal, más, si el puñal es de oro, enmudece
el juez...y besa el puñal.
Nada hermano es perfecto, nada afable, todo está
con lo impuro entremezclado, el mismo corazón con ser tan noble, cuántas veces
se encuentra enmascarado.
Que existe la virtud... yo no lo niego pero siempre
en conjunto defectuoso, hay rasgos de virtud en el malvado y hay rasgos de
maldad en el virtuoso.
Cuándo veo a mi paso tanta infamia y que mancha mi
planta tanto lodo, ganas me dan de maldecir la vida, ganas me dan de maldecirlo
todo.
Porque ceñido a la verdad estoy, me dieron a libar hiel y veneno, hiel
y veneno en recompensa doy.
Y si tengo la palabra tosca, en estas lineas
oscuras y sin nombres doblando las rodillas en el polvo, pido perdón a Dios,
pero no al hombre.
|


|