Aún veo tus ojos
cómo dos gotas de miel,
para endulzar tu cara entristecida,
y
tu mirada penetrada en mí
con una sed urgente
incapaz de ser saciada.
Tus
ojos
Me contemplaron eternamente
como pregunta que en silencio
jamás quiso
ser contestada.
y lloraron de placer
cuando de placer se complacieron.
y
lloraron de dolor
cuando del dolor se compadecieron.
Dios mío que estás en
mi
y también en todas partes:
Tu un día me los distes,
Tu un día me los quitastes.
Tu
risa aún resuena con sus ecos
en el silencio de mi silencio entristecido.
siento
que tu alegría efímera
va cayendo así, somnífera,
en mi corazón ayer bravío
y
hoy herido…
herido, sí, de muerte,
por tu voz, chiquitita linda,
que te metes
en
mis pensamientos a cada instante.
herido por tu risa
cosita linda, preciosa,
encantadora,
que se mete así, furtiva,
entre mis sueños para entre sueños adorarte.
Dios
mío que estás en mí
y también en todas partes:
Tu un día me la diste,
Tu un día
me la quitaste.
Tus caricias aún están dormidas
en esta negra piel
que
pegada a tu piel como la leche
nunca supo del cansancio.
y mis sudores aún los
veo
acariciando tus sentires
y tus deseos despertando.
tus caricias están
suavemente,
fielmente a mi cuerpo impregnadas
(Son caricias que así, de repente,
me
hacen temblar
en mis noches desveladas,
y que ante el espejo se rebelan
para
quedarse allí, sin importarles nada).
Dios mío que estás en mí
y también en
todas partes:
Tu un día me las distes,
Tu un día me las quitastes.
Tu
mujer, entera, toda,
con tu sencillez
y tu locura conjugadas,
con tus alegrías
y tus tristezas
yendo juntas de la mano,
tu con tus risas y tus llantos,
tu
con tus gritos y tus espasmos
derramados a la hora
del sexo consumado,
tu
con el secreto de la mariposa
conociendo el orgasmo sostenido,
tu con tu casi
total entrega
que me hizo dueño del mundo,
tu mujer, enterita, toda,
cosita
linda, preciosa, encantadora,
corazón de melón, melón, melón:
Irás en mis recuerdos.
Irás
en mis sentires.
Irás conmigo en mis auroras.
Irás conmigo a todas partes.
Dios
mío que estás en mí
y también en todas partes:
Tu un día me la diste,
Tu un día
me la quitaste.