¡LA TIERRA DE SANDINO!

ORLANDO TIJERINO

ASCENDENCIA

Es que yo fui en pretéritas edades
habitantes de antárticas regiones,
que en medio de remotas soledades
vivía encuelto en sus cavilaciones.

De allá me viene el que, aparentemente,
me meza un poco como barco anclado
que al vaivén de las olas, de repente,
se fuera un tanto como de costado.

Talvéz un esquimal fui en el comienzo,
de tardo caminar sobre el inmenso
páramo helado donde no hay camino.

De aquél me queda, dicen los doctores,
sólo un horror a todos los calores
y este andar pausado de pingüino.


LA MONJA

Va la monja con paso pausado y taciturno,
sus blancas manos juntas, grave su gesto y serio;
como una sombra extraña se mueve en el nocturno
silencio de sepulcro que tiene el monasterio.

Llega al jardín, poblado de recuerdos sonámbulos...
Se detiene y cavila... Y es un lirio su talle
que se estremece al tiempo de los pasos noctámbulos
de un último transeúnte que pasa por la calle.

¡Quién sabe a qué regiones se remonta el profundo
pensamiento de su alma...! ¿Pensará en éste mundo
que dejó, con nostalgia...? Toda ella es un misterio...

Y al evocar la vida de cirio que perece
sin alumbrar siquiera, la monja me parece
¡La blanca cruz dormida de un raro cementerio...!



Sigue>>>>BAEZ
Continúa........AFICIONADOS AOL
NICARAGUA
POETAS AFICIONADOS
MUSEO CIBERNÉTICO
ENLACES DE HERMANDAD
CUSCATLÁN ÍNDICE