- TESTAMENTO
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- " Tu grito como el mío
saben a mermelada, a tierna muerte conyugal. Gritos que se arrastran sobre la
nieve, como torturados monjes tibetanos. Ya no seré jamás aquel que escribía
poemas a la orilla de los mares, sino sólo ese adusto hombre que ya está harto
de parquear el carro, y grita. Y se mira las manos gritantes. Y grita."
- Maurice Echeverría
- Mudo el muerto
- se cansa con el oleaje ese que se quebró de tanto soñar
espumas
- se cansa y sin embargo se hace costra de herida
- se hace suicida
- estira las manos del rigor mortis como bostezo
- se palpa la carne fría como goteo sangrante
- se evapora como palabra tejida de aire
- se asfixia y grita
- mudo el muerto
- se vuelve a ver el oseo silencio como aliento que le
queda
- para empezar a soñar con la vida
- esa llorona plañidera que se hace eco en sus raíces
- como alimento ausente en su estomago de calcáreo orificio
- reducido espacio donde la sutura suele dialogar con sus
espasmos enanos
- esparcidos aleteos que se quiebran al unisono en las
paredes
- blancas como canas de sabio
- fusilado
- torturado
- afiebrado
- amputado
- cicatrizado
- en los huecos impávidos de los hospitales
- donde el huésped paga para que su sangre decapite sus
quejidos con olor a heparina
- mudo el muerto
- habla con sus ojos abiertos de galope lluvioso
- vidriosos como como los húmedos cuerpos de los amantes
- cansados de tanto forcejeo con la carroña
- sus ojos avispas remolinos dispersos en la hondonada donde
se abandonan las cicatrices
- esas que jamás se olvidan aunque su queja amputada
resuene
- como campana dormida en ese pasadizo interminable
- de la noche cada vez mas larga como ola pulverizada de
estrella
- con su mutismo de ventrílocuo palpitando
- como piedra llagada de tanto rodar en los caminos así
mira el mudo muerto
- con el asombro del beso tibio como despedida de primavera
- tibio si
- cuando junto al cadáver recién ido el vino se flagelara
en el horizonte
- tibio si
- como la palabra exacta para invocar a la lluvia de
alacranes
- y al sol canino que muerde inmisericorde la espalda del
hijo perdido
- tibio si
- como ese mordisco de labio de luna diciéndome que la vida
se extingue como relámpago equino
- pero el grito
- ese mudo grito de farol encendido
- no se apaga con un verso de luciérnaga revoloteando en
esos ojos azules
- hasta que caigan mas ángeles en el fondo del vaso
- ¿ron o vodka abuela?
- aligeremos
el paso para azotarnos los párpados cansados como vitrinas del mundo.
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- EL
POETA ALIMENTA A ALAS FIERAS
-
- El verso se desliza en los
night clubs
- un enamorado de la muerte
esparce pétalos
- sobre sombras que se abrazan
- un niño escupe oraciones
sobre anuncios luminosos:
- “LOS POETAS MUEREN
COMBATIENDO A LA PRIMAVERA
- A LA MADRUGADA DE ACEITUNAS
CHORREANDO EN LOS
- ESCAPARATES”
- un verso atraviesa los hilos
telefónicos de la ciudad
- el poeta se pierde en
Ginebra
- con rostro de escolar
copulando con Ava Gardner
-
- la fiera plateada dilata su
perfume de libélula
- con la imagen del amor
velado en un recuerdo
-
- El verso gime una mirada
- en el momento en que un
revólver sulfúreo
- produce el sonido de escamas
en las venas
-
- en el momento en que el
cloroformo
- desata animales heridos con
rubias
- teñidas de neón y ojos de
confeti
-
- en el momento en que los
sueños son lacerados
- por algún anuncio de radio
- -“las muchachas consumen
niebla
- por las fosas nasales”
- “el brillo de los muertos
estará presente
- en algún cóctel de un
partido político”-
-
- El verso hace tibio un siglo
- balbucea un discurso de cera
escrito con humo
- con la insidia del alcohol y
la pólvora
- un niño nombra un colibrí
- con el murmullo del sol
petrificando soledades:
- “LOS POETAS BEBEN FULGORES
DE RAMERAS
- CON LA HUMEDAD FAMÉLICA
- REVOLOTEANDO EN LA CAMPANA
DEL SEXO”
-
- El verso cruza azares
- duermevela del epitafio del
líquido perfume
- de las ratas
- el lenguaje hecho astilla
por la lluvia
- cruza el poema racimo de
pichones sosegados
- por algún salmo alucinado:
-
- GIL DE BIEDMA LEE LA
FRESCURA DE LA MUERTE
- FECHADA EN LA FRENTE ANCHA
DE ESTA
- AMÉRICA DE AÑIL CON ALGUN
SOL INTERMITENTE
- CON UN JUEVES DESVIRGANDO
AMPUTACIONES.
-
- Un verso envenena palabras
- se incrusta en la luz de la
noche con las fieras
- multiplicadas en especies
divinas
-
- La lengua entra como un rayo
en un vientre
- una calle susurra botellas
- y corbatas divisando
horizontes:
- UNA FRÍA DAMA ACEPTÓ EL
OLVIDO
- CON CUARENTA AÑOS
FLORECIENDO EL CALOR
- DE LAS PUTAS
-
- SABIÉNDOME POETA
- MIS OJOS ABSUELVEN EL ICONO
DISUELTO
- SOBRE LAS HOJAS DEL JARDÍN
APAGADO EN
- ROJO Y HERENCIA PANFLETARIA
DE ASMA.
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